Hemos estado una semana estupenda en Vejer de la Frontera. Un pueblo precioso encaramado a una montaña cerca de playas de aguas cristalinas. El levante sólo nos permitió disfrutar de la playa un día, aunque hemos estado tan agusto en la casa rural que apenas la hemos echado de menos.
La tranquilidad que necesitábamos y el contacto con lo natural ha sido lo mejor. Daniel no quería regresar, bueno ni Daniel ni nosotros, pero...
Vistando el pueblo y mientras tanto jugando con un coche por la cabeza de papá, que no se puede perder tiempo.
En cádiz capital sin perder detalle.
La primera foto que nos ha hecho Daniel
En el catamaran camino de el Puerto de Santa María
De excursión en el puerto de Cádiz, viendo los super barcos de mercancías.
En los Caños de Meca con su regadera, su inseparable amiga de estas vacaciones.
Haciendo el mono en la piscina de la casita y recolectando hojas. Ultimamente trata de llegar lo más alto posible como él dice "lolo, lolo" (solo)
Los trasvases de agua han llenado muchos vasos, cubos, regaderas y minutos.
Disfrutando de la cuna que nunca ha usado en casa, le hacía mucha gracia jugar a dormirse en ella, eso y saltar y saltar.
Besos a todos y todas.
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